17 de abril de 2026
En nuestro centro seguimos apostando por experiencias que dejan huella… y hoy Infantil de 4 y 5 años ha vivido una de esas que se recordarán durante mucho tiempo. De la mano del taller “Manos a la huerta” de MR Vértigo, nuestro alumnado ha podido descubrir que cultivar la tierra es mucho más que plantar: es aprender a esperar, a cuidar, a trabajar en equipo y a conectar con el entorno. Como bien nos transmite su creador, con más de 10 años de experiencia cultivando, la huerta ofrece todo lo que un proceso creativo necesita: paciencia, creatividad, escucha, autonomía y responsabilidad. Y eso es exactamente lo que nuestros niños y niñas han experimentado. La actividad comenzó de una forma muy especial: ¡una zanahoria llamó por teléfono! A partir de ahí, se abrió un mundo de imaginación donde, entre risas y sorpresa, comenzó la aventura con una divertida canción con la que nuestro alumnado se adentró en una historia teatralizada donde las zanahorias, apretadas bajo tierra, soñaban con bailar… pero no podían. Siguiendo la llamada de las zanahorias, salimos al huerto acompañados de música y emoción. T odos juntos —agarrados por la cintura y formando una gran fila— tiramos con fuerza para conseguir sacar una zanahoria… ¡y lo logramos! Después, cada niño y niña pudo recoger la suya, vivir la experiencia de arrancarla de la tierra y… ¡hasta bailar con ella! Además, cavando en el huerto apareció una sorpresa: ¡un bote lleno de semillas! De vuelta al aula: - Observamos las semillas de zanahoria. - Las limpiamos cuidadosamente. - Dibujamos nuestras propias zanahorias. - Y cada alumno/a se llevó semillas para plantar en casa. Al final, algunos se animaron incluso a probar las zanahorias recién recogidas. Esta actividad ha sido una experiencia vivencial, inclusiva y al aire libre, donde el aprendizaje ha ido de la mano de la emoción, el juego y la curiosidad. Porque cultivar la tierra es también cultivar el conocimiento, las emociones y el compromiso con el planeta. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Ardales, por la financiación de este maravilloso taller, que ha permitido a nuestro alumnado disfrutar de una experiencia tan enriquecedora.