24 de abril de 2026
Hoy hemos querido cerrar la semana de una forma muy especial, adelantando la celebración del Día de la Educación Física en la calle (27 de abril) con una actividad que, sin duda, ha sido… de 10. Aunque inicialmente estaba prevista en el campo de fútbol, la previsión de lluvia nos llevó a trasladarla al patio del colegio. Y, lejos de ser un inconveniente, este cambio ha creado un ambiente más cercano y ha favorecido aún más el desarrollo de la actividad, convirtiéndola en una experiencia compartida, intensa y muy significativa para todo el alumnado. Durante toda la semana, el alumnado ha ido acercándose al mundo del karate a través de diferentes actividades en el aula, reflexiones y recursos como el trabajo sobre Karate Kid, donde han podido comprender que el karate no es lucha ni agresividad, sino un camino de aprendizaje personal, autocontrol y respeto. Además, han descubierto que este arte marcial, cuyo significado es “el camino de la mano vacía”, se centra en la defensa personal y en el equilibrio entre cuerpo y mente, nunca en hacer daño a los demás. Y hoy, todo ese aprendizaje ha cobrado vida. Hemos tenido la suerte de disfrutar de un Taller de Kárate de la mano de dos grandes profesionales y mejores personas: 🥋 Dª Luisa Pérez Reyes, nuestra compañera del cole, 🥋 D. Héctor Moreno Campoy, karateca del Club Torre, cuarto dan. Durante una hora, se han volcado completamente con nuestro alumnado para acercarles no solo a la práctica, sino, sobre todo, a los valores que sustentan esta disciplina. El taller ha seguido una estructura muy completa: Comenzamos con un calentamiento para preparar el cuerpo. Continuamos con el saludo tradicional (Rei) , un gesto cargado de respeto hacia los demás y hacia la propia práctica. Después, una parte teórica en la que se puso el acento en la disciplina, el autocontrol y el sentido profundo del karate. A continuación, el alumnado pudo experimentar diferentes técnicas básicas de defensa y ataque , siempre desde el control y el respeto. Y, como broche final, disfrutamos de un espectáculo en vivo que dejó a todos con la boca abierta. Y si algo ha hecho aún más especial esta jornada es que la disciplina y las risas se han unido a partes iguales. Porque sí, hoy hemos aprendido muchísimo… pero también nos hemos reído, disfrutado y compartido momentos que quedarán en la memoria del cole. Pero, por encima de todo, nos quedamos con el mensaje más importante que ha impregnado toda la actividad: El karate no es violencia. El karate no es para pelear. El karate es respeto, autocontrol, esfuerzo y convivencia. Tal y como hemos trabajado en clase, el verdadero aprendizaje está en saber controlar las emociones, actuar con calma y resolver los conflictos sin recurrir a la violencia. Ese es el verdadero valor educativo de esta disciplina y el motivo por el que encaja perfectamente dentro de nuestro proyecto de convivencia. Queremos finalizar agradeciendo profundamente a Luisa y Héctor su implicación, su cercanía y su generosidad al compartir su tiempo y su conocimiento con nuestro alumnado. Y también queremos reconocer al profesorado del centro , que ha participado, acompañado y vivido esta experiencia desde dentro, transmitiendo al alumnado un mensaje claro: cuando caminamos juntos, todo tiene más sentido. Actividades como esta reflejan lo que somos: un claustro unido, comprometido y que educa en valores más allá del aula. Gracias por ayudarnos a demostrar que educar en valores también se hace desde el movimiento, desde la emoción y desde experiencias como esta. Hoy no solo hemos aprendido karate… hoy hemos aprendido a convivir mejor.